UCRISTIANA desarrolla todas sus funciones institucionales sobre un conjunto de principios y valores que orientan su identidad, su misión y su visión institucional.
Promovemos una cultura institucional orientada al desarrollo permanente de la calidad en la docencia, la investigación, la innovación, la creación y la vinculación con el medio, comprendiendo que la excelencia constituye un compromiso permanente con la mejora continua y el desarrollo del conocimiento.
Fomentamos el estudio, la investigación, el pensamiento crítico y el diálogo académico como pilares esenciales de la vida institucional, promoviendo una actitud permanente de búsqueda del conocimiento con rigor científico, honestidad intelectual y responsabilidad ética.
Reconocemos que toda persona posee una dignidad inherente y promovemos una comunidad educativa basada en el respeto, la igualdad de oportunidades, la inclusión, la solidaridad y el reconocimiento del valor de cada ser humano.
Promovemos la libertad de enseñanza, la investigación, la creación intelectual y el intercambio de ideas como condiciones esenciales para el desarrollo institucional, ejercidas con responsabilidad, respeto, integridad y coherencia con el Proyecto Institucional.
Reconocemos que toda institución de educación superior cumple una función de interés público. Por ello, desarrollamos nuestro quehacer institucional con transparencia, compromiso social, responsabilidad institucional y permanente orientación al bien común, contribuyendo al fortalecimiento de la educación superior y al desarrollo del país.
Promovemos una cultura de innovación, creatividad e investigación que favorezca la generación, integración y aplicación del conocimiento para responder a los desafíos científicos, tecnológicos, educativos, sociales y culturales de Chile y de la comunidad internacional.
Inspirados en la tradición judeocristiana, promovemos el cuidado responsable de la creación, la sostenibilidad ambiental y la administración ética de los recursos, comprendiendo que el desarrollo debe realizarse con respeto por las personas y por el entorno.
Entendemos que el conocimiento adquiere su mayor valor cuando contribuye al bienestar de las personas y de la sociedad. Formamos profesionales comprometidos con el servicio, la justicia, la solidaridad y el desarrollo integral de las comunidades.
Estos principios se expresan en los valores que inspiran la vida institucional y orientan el actuar de toda la comunidad académica.
actuando con honestidad, probidad y coherencia.
reconociendo la dignidad de toda persona y promoviendo una convivencia basada en el diálogo.
cumpliendo los compromisos académicos, profesionales e institucionales.
promoviendo el servicio y la colaboración con la comunidad.
actuando con equidad, imparcialidad y respeto por los derechos de las personas.
procurando el mejor desempeño en todas las funciones institucionales.
contribuyendo activamente al desarrollo de la Formación y de la sociedad.
Los principios y valores de la Formación Cristiana Evangélica de Chile constituyen un eje transversal del Proyecto Institucional y orientan el desarrollo del Modelo Educativo, la investigación, la innovación, la vinculación con el medio, la internacionalización, la gestión institucional y la formación integral de los estudiantes.
Su aplicación se fortalece mediante las políticas institucionales, los reglamentos, los procesos de evaluación y mejora continua y el compromiso permanente de autoridades, académicos, estudiantes y personal administrativo con el desarrollo de una comunidad educativa caracterizada por la excelencia, la integridad y el servicio.
La Formación aspira a consolidar una cultura organizacional donde los principios y valores no sean únicamente declaraciones institucionales, sino criterios permanentes para la toma de decisiones, el desarrollo académico y la convivencia institucional.
Desde esta convicción, promovemos una comunidad que integra la excelencia académica con la responsabilidad pública, la investigación con el servicio, la innovación con la ética y el conocimiento con el compromiso permanente con la dignidad humana y el bien común.